Tarima de exterior
Toda instalación hecha con madera ensalza y resalta el lugar en el que nos encontramos. Hemos conseguido vestir nuestros suelos y nuestras paredes con madera, ya sea con suelo laminado, parquet o paneles decorativos. Pero el ser humano siempre quiere más. Si yo puedo disfrutar de la madera en el interior de mi casa, ¿Por qué no hacerlo tambien en el exterior? En mi jardín, en mi piscina, en mi patio... Ahora es posible gracias a nuestra amplia gama y variedad de tarimas de exterior.
Nuestra tarima de madera para exteriores, a parte de su indudable belleza, que la diferencia del resto de posibles instalaciones en el exterior, posee unas características ideales para su instalación a la intemperie, gracias a su porcentaje reducido de dilatación y contracción.
Entre nuestras maderas para exterior, disponemos de Teka, Pino, Ipe, Itauba, Cumaru, Tatajuba, Elondo, madera tecnológica (no requiere mantenimiento) y nuestro famoso Merbau.
Los posibles tipos de instalaciones y la variedad de los lugares donde podemos emplear nuestra tarima de madera para exterior es casi infinita: Patios, áreas de recreo exterior, proximidades de piscinas, restaurantes, puentes y pasarelas, fachadas, hoteles, cafeterías, terrazas, espacios públicos, piscinas de interior, techos y cerramientos, puertos deportivos, piscinas de exterior, jardines, paredes y fachadas ventiladas, vallas, porches... cualquier espacio al exterior es óptimo para la instalción de nuestras tarimas.
Disponemos de todo tipo de mecanizados y complementos que harán que nuestra instalación sea totalmente completa y profesional.
Como toda tarima de exterior, requiere unos pasos previos a la instalación y un mantenimiento adecuado. El área donde vamos a instalar nuestra tarima de exterior debe tener una base soporte adecuada, estable y con sumideros y/o drenajes naturales. Después se procederá al enrastrelado y nivelado, que ayudarán en la instalación de nuestro suelo. A continuación instalaremos nuestra tarima, fijándola a los rastreles. Y finalmente daremos una capa doble de aceitado a nuestra instalación.
Y al igual que nuestra piel, la madera necesita hidratación, limpieza y cuidado. Para ello, usaremos de forma periódica jabones neutros que no dañen la madera, logrando así mantener su belleza inicial. Cuando nuestra tarima este limpia y seca, le aplicaremos una capa de aceite especial hidratante al menos dos veces al año, favoreciendo así su conservación.

